El comité organizador ha adoptado a la Iraca (Carludovica palmata Ruiz & Pav.) como planta emblema del VIII Congreso Colombiano de Botánica. Esta especie, presente en casi todos los departamentos de Colombia, es simbólica de los ecosistemas de baja y media montaña andina; y es reconocida en el país desde la época precolombina por sus diversos usos ornamentales, artesanales, alimenticios y medicinales. Su producción aporta a la economía de numerosas familias campesinas, que encuentran en esta planta una alternativa económica en la producción de paja suave para la elaboración de sombreros y otros utensilios artesanales, en algunos casos se emplea como alimenticia o medicinal. La Iraca también es un aporte a la conservación de los ambientes naturales, pues su sistema radicular, forma de crecimiento y producción de biomasa, contribuyen a la estabilidad de los suelos de ladera, conservan la humedad del microambiente y albergan abundante fauna nativa, lo cual contribuye a numerosas cadenas tróficas y a la estabilidad del hábitat de otras especies de animales y plantas.

 

Carludovita palmata Ruiz & Pav Frutos de Carludovita palmata Ruiz & Pav

 

Por lo anterior, la iraca es un símbolo de nuestros ecosistemas naturales, hoy casi extintos ante el embate del modelo económico que resulta en muchos casos incompatible con la conservación de la biodiversidad nativa, la cual debería ser el sustento de nuestras posibilidades de desarrollo sostenible.

Ésta planta representa al departamento de Caldas en el contexto nacional con los "sombreros aguadeños", los cuales son tejidos a mano por artesanas campesinas en el municipio de Aguadas, de donde deriva su nombre. Los sombreros se conocen a nivel mundial desde principios del siglo XX, cuando en una tienda al lado del Canal de Panamá, los importaban desde Colombia y Ecuador. Se comercializaron como "sombreros panamá" y fueron aceptados rápidamente en Estados Unidos y Europa y hoy acompañan a ciudadanos de todo el mundo en todo lugar.

 

Artesania de Aguadas tejiendo sombrero aguadeño